Mediante tecnologías de monitoreo, control y gestión energética, la automatización permite optimizar procesos, reducir costos operativos e impulsar la competitividad de la industria.

En un escenario donde la eficiencia energética cobra cada vez más relevancia para la competitividad de la industria brasileña —y en el que la automatización industrial se ha consolidado como una importante aliada para reducir el desperdicio de energía—, Mitsubishi Electric Brasil, líder mundial en tecnología, automatización industrial y soluciones innovadoras para diversos sectores, desarrolla soluciones orientadas a que industrias de diferentes tamaños aumenten su eficiencia energética sin comprometer la productividad.
«Antes de pensar en reducir el consumo, es necesario medir, monitorear y comprender cómo se utiliza la energía en cada etapa del proceso productivo. La automatización hace esto posible, transformando datos en información estratégica para la toma de decisiones», afirma Alexandre Serain, Gerente de Marketing de Producto de Mitsubishi Electric Brasil.
Entre las principales aplicaciones de la automatización orientadas a la eficiencia energética se encuentran los sistemas de monitoreo y gestión de energía, los variadores de frecuencia, los controladores programables (PLC), los sensores inteligentes y el software de supervisión, que permiten realizar un seguimiento continuo del desempeño de los procesos industriales. Con esta información, es posible identificar desperdicios, optimizar el funcionamiento de los equipos y realizar ajustes que reduzcan el consumo energético sin afectar la calidad de la producción.
Al operar de manera más eficiente, las industrias también reducen los costos operativos, aumentan la fiabilidad de los procesos, prolongan la vida útil de los equipos y disminuyen las emisiones asociadas al consumo energético. Sectores como el de alimentos y bebidas, farmacéutico, automotriz, envases y embalajes, logística y bienes de consumo figuran entre los que más han invertido en este tipo de tecnología, impulsados por la necesidad de aumentar la productividad y cumplir con los objetivos de sostenibilidad.
Por otro lado, muchas empresas aún enfrentan desafíos para implementar estrategias de eficiencia energética. La falta de monitoreo, la dificultad para identificar los principales puntos de desperdicio, la integración con sistemas heredados y la percepción de que las inversiones son elevadas siguen limitando la adopción de estas soluciones. De este modo, las iniciativas basadas en diagnósticos energéticos y en la implementación gradual de tecnologías han demostrado ser vías eficaces para acelerar esta transformación.
«Cada industria posee un nivel diferente de madurez tecnológica y energética. Nuestro papel es apoyar este camino con soluciones escalables, capaces de generar ganancias concretas de eficiencia y demostrar que invertir en automatización también significa invertir en sostenibilidad, competitividad y crecimiento a largo plazo», refuerza Serain.
Con una cartera que integra automatización, conectividad y gestión inteligente de la energía, Mitsubishi Electric Brasil acompaña la evolución de la industria nacional y refuerza su compromiso de apoyar a las empresas en la construcción de operaciones más eficientes.