Con experiencia en sistemas metroferroviarios e infraestructura social, Mitsubishi Electric Brasil conecta movilidad, gestión de edificios e inteligencia artificial para impulsar la eficiencia operativa, la seguridad y la sostenibilidad en las ciudades brasileñas.

La forma en que funcionan las ciudades está cambiando. Hoy, el transporte público, los edificios y los sistemas digitales empiezan a operar de forma conectada. Esta integración permite una mayor eficiencia, más seguridad y un mejor uso de la energía, además de mejorar la experiencia de las personas en su día a día. Mitsubishi Electric Brasil, una de las líderes mundiales en tecnología, automatización industrial y soluciones para diversos segmentos, actúa precisamente en esta conexión entre la movilidad urbana y la infraestructura de edificios. En la práctica, esto significa conectar diferentes infraestructuras urbanas, como el transporte sobre raíles, los edificios y los centros de control, mediante tecnologías digitales.
A través de su división de sistemas de infraestructura social, conocida como (SID – Social Infrastructure Division), la compañía desarrolla soluciones orientadas al segmento metroferroviario y a la movilidad urbana, actuando desde centros de control operativos hasta equipos embarcados en trenes y metros. Este ecosistema tecnológico se integra directamente con la automatización de edificios, permitiendo que estaciones, terminales, edificios corporativos y complejos urbanos operen de forma integrada con el sistema de transporte.
«Cuando hablamos de ciudades inteligentes, hablamos de conectar sistemas que tradicionalmente operan de forma aislada. Al integrar transporte, automatización y gestión de datos, creamos una infraestructura capaz de anticipar demandas, aumentar la eficiencia energética y ofrecer más seguridad al pasajero», afirma Carolina Ramos Pinheiro, Ejecutiva de Cuentas de SID de Mitsubishi Electric Brasil.
En el ámbito de la movilidad sobre raíles, la empresa suministra sistemas automatizados que garantizan la monitorización continua del flujo de trenes, la estabilidad operativa en horas punta y la mitigación de riesgos. Entre las tecnologías disponibles se encuentra el CBTC (Communication-Based Train Control), un sistema avanzado de señalización que realiza comunicación permanente entre trenes y centros de control, asegurando una mayor precisión en el espaciado entre composiciones y reduciendo la posibilidad de fallos operativos.
Además de la señalización, la compañía ofrece plataformas de supervisión que amplían la visibilidad de toda la operación, proporcionando datos estratégicos para la toma de decisiones en tiempo real. Estos recursos impactan directamente en la fiabilidad del servicio y contribuyen a una experiencia más fluida para los usuarios.
En los sistemas embarcados, destacan los equipos de tracción, como inversores y motores, además de sistemas electrónicos de control y monitorización, como el TCMS (Train Control and Monitoring System), utilizado para seguir el rendimiento de los subsistemas del tren y apoyar estrategias de mantenimiento. Esta tecnología posibilita el mantenimiento predictivo, mejora la gestión energética y amplía la vida útil de los activos, reduciendo costes y promoviendo la sostenibilidad.
Datos, inteligencia artificial e integración multimodal
La incorporación de tecnologías digitales y el análisis de datos operativos a los sistemas de movilidad urbana representa un avance significativo en la gestión de grandes volúmenes de información. El análisis de datos en tiempo real, considerando variables como la demanda de pasajeros, las condiciones climáticas, los eventos urbanos y el historial operativo, permite optimizar turnos, ajustar intervalos y mejorar la distribución de recursos.
Este mismo principio puede aplicarse a la integración con otros modos y a la propia infraestructura urbana, como sistemas semafóricos inteligentes y plataformas de monitorización de edificios. Al interconectar transporte, edificios y centros de mando, se crea una malla digital capaz de coordinar flujos, reducir atascos y racionalizar el consumo de energía.
La convergencia entre la automatización de edificios y la movilidad amplía las posibilidades de gestión centralizada. Estaciones conectadas a edificios administrativos, centros comerciales y polos empresariales pueden compartir información operativa, reforzando protocolos de seguridad, control de accesos, climatización eficiente y respuesta rápida ante incidencias.