Por: Hélio Sugimura, gerente de marketing de Mitsubishi Electric

Barueri (SP) – Esta no es la primera ocasión en la que el suministro de energía eléctrica se convierte en un motivo de preocupación para los líderes empresariales en Brasil. En 2001, el país sufrió varios apagones y los consumidores residenciales e industriales se vieron obligados a racionar energía en el Distrito Federal y en otros 16 estados de las regiones Sudeste, Centro-Oeste y Nordeste, reduciendo en un 20 % el consumo de energía eléctrica.
Y, incluso 20 años después, las autoridades y los especialistas aún no han contemplado la posibilidad de racionamiento, pero no descartan la ocurrencia de apagones y la situación no es cómoda, tanto es así que el Comité de Monitorización del Sector Eléctrico (CMSE) viene realizando una serie de advertencias en cada nueva reunión sobre el posible anuncio de medidas por parte del Gobierno Federal, como la creación de un comité de crisis y programas para reducir el consumo industrial en las horas punta.
Lo que ha frenado la adopción de medidas más drásticas para afrontar la crisis hídrica, sin duda, es la pandemia de la COVID-19, que, a nivel mundial, disminuyó el consumo de energía tanto en los sectores industriales como en el comercio, que vieron reducidas sus actividades.
Según el ONS (Operador Nacional del Sistema Eléctrico), la escasez de lluvias para la generación de energía es la peor en 91 años y, como más de la mitad de la matriz energética de Brasil se basa en centrales hidroeléctricas, la puesta en marcha de centrales termoeléctricas —la opción más cara— implica una factura de la luz más elevada tanto para consumidores residenciales como comerciales o industriales.
Por otro lado, según la Reseña Mensual del Mercado de Energía Eléctrica publicada en junio de 2021, elaborada por la EPE (Empresa de Investigación Energética —institución pública vinculada al Ministerio de Minas y Energía—), en mayo de 2021 hubo un aumento del 22,5 % en el consumo energético industrial, frente al mismo mes de 2020. El consumo industrial fue el que presentó el mayor crecimiento, impulsado por los sectores metalúrgico, químico y automovilístico, por delante del sector comercial (16,7 %) y el residencial (1,6 %).
Según la EPE, en su Balance Energético Nacional 2020, el sector industrial fue responsable del consumo del 30,4 % de la energía producida en Brasil en 2019.
Ante este escenario, y con las perspectivas de recuperación de la economía pospandemia, además del creciente aumento de las tarifas, es crucial invertir en soluciones que generen una mayor eficiencia energética en las plantas industriales.
El paso a paso para reducir el consumo energético
El primer paso para seguir la eficiencia energética, especialmente en la industria, es la capacidad de medir el consumo de energía, cruzarlo con la cantidad de piezas producidas o el volumen de producción y crear un indicador de eficiencia a partir de esa relación. De este modo, es posible evaluar la eficiencia energética e identificar puntos de mejora, con datos entregados en tiempo real, de forma ágil y fácil de comprender, sobre el suministro de energía o el estado operativo de una máquina.
En segundo lugar, es necesario monitorizar y evaluar los gastos por departamento, línea de producción o instalación, independientemente del tamaño de la empresa. Con soluciones inteligentes de monitorización es posible cuantificar el consumo de forma transparente, lo que se reflejará no solo en la eficiencia energética de un equipo, sino también en una mejor gestión financiera de la empresa, a partir de la visualización del gasto en todos los departamentos.
La monitorización de esta información es el paso inicial para una gestión energética eficiente. Estos datos son fundamentales para el análisis, el control de costes, el prorrateo del consumo y el control de la demanda, presentados de forma gráfica y con informes detallados, sencillos y automatizados.
Especialmente en la industria, además de la medición y la monitorización, es importante prestar una atención específica a los motores, que, según la CNI (Confederación Nacional de la Industria), representan, junto con la refrigeración, el aire comprimido y la iluminación, más del 50 % de los costes de energía eléctrica en las empresas. En estos casos, la recomendación es utilizar dispositivos como variadores de frecuencia y convertidores regenerativos, que pueden reducir hasta un 30 % el consumo de energía en los motores eléctricos.
El futuro empieza ahora
Actualmente no es posible, tanto desde el punto de vista económico como ambiental, no invertir en soluciones que ofrezcan una mejor eficiencia energética, reduciendo el coste en el proceso de fabricación o en la prestación de un servicio.
Para cada tipo de demanda, existe una solución que proporcionará datos sobre el consumo energético en tiempo real, optimizando la toma de decisiones y garantizando una gestión más eficiente. Los impactos del uso de la energía nos afectan a todos y, en consecuencia, todos debemos preocuparnos por cómo utilizar este recurso de forma más eficiente.
Una mayor eficiencia energética se traduce en costes operativos más bajos para todos los negocios, lo que permite que una empresa «eficiente» obtenga una ventaja competitiva sobre sus competidores que aún no han entendido que el futuro empieza ahora. Y el futuro no suele perdonar los errores.
Sobre Mitsubishi Electric Corporation
Con 100 años de existencia, Mitsubishi Electric Corporation está reconocida como líder mundial en la fabricación, comercialización y venta de equipos eléctricos y electrónicos utilizados en sistemas eléctricos y de energía, automatización industrial, sistemas de información y comunicación, dispositivos electrónicos, sistemas de transporte y electrodomésticos. Con el principio corporativo de contribuir a la creación de una sociedad próspera, la compañía está presente en más de 40 países de todo el mundo, con un total de más de 140.000 empleados.
Sobre Mitsubishi Electric do Brasil
En el país desde 1975, Mitsubishi Electric do Brasil refleja los valores globales de la compañía, actuando en las áreas de: Automatización Industrial y CNC, sistemas de aire acondicionado, automatización de procesos, equipos de automoción, sistemas de visualización y sistemas de transporte.