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El “país del futuro” se construye con innovación en la industria

Por: Fabiano Lourenço, vicepresidente de Mitsubishi Electric do Brasil

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Fabiano Lourenço, vicepresidente de Mitsubishi Electric do Brasil

Barueri (SP) – Brasil es un país de desafíos y oportunidades. Analizar la situación macroeconómica actual del país es entender que hay espacio para que diferentes sectores crezcan y conquisten mercado en medio de la incertidumbre política.

Con un PIB proyectado al 0,80 %* (según las proyecciones del informe FOCUS del Banco Central publicado el 26/08/19) para este año, discusiones acerca de la Reforma de la Previsión Social, Tributaria y del escenario político, el país continúa siendo un terreno fértil para el desafío de todos los sectores de encontrar una salida para obtener beneficios, pues el potencial todavía es enorme por aquí.

Evidentemente, si la economía camina despacio a nivel macro, a nivel micro, diferentes sectores acompañan el ritmo lento. En la industria, la falta de demanda, el exceso de existencias y las condiciones financieras debilitadas ganan espacio como algunas de las mayores preocupaciones señaladas por compañías que actúan en territorio nacional, según la Confederación Nacional de la Industria (CNI).

Superar estas adversidades depende de múltiples factores, relacionados con políticas económicas eficaces y con un efecto suficientemente notorio para el sector. Dentro de casa –donde es más fácil cambiar las cosas de lugar– la lección sigue siendo la misma: invertir en productos y servicios modernos, capaces de atender a la demanda de los clientes de manera eficaz, buscando siempre el aumento de la productividad. Esto está ligado a la modernización de sistemas, evidentemente, pero antes de eso, depende de profesionales cada vez más cualificados, aptos para entender la cadena de producción de manera amplia.

A pesar de parecer relativamente obvio, este es un punto crucial en el que muchas compañías todavía fallan. Mientras tanto, en Estados Unidos y Japón, por ejemplo, el proceso de formación implica una inversión continua en múltiples frentes. Los profesionales dejan de lado el conocimiento técnico sobre la operación de máquinas para comprender el proceso como un todo, entendiendo el impacto que cada función ejerce dentro de la línea de producción.

Esta conciencia, aliada a la modernización de las estructuras industriales, garantiza la competitividad, productividad y liderazgo de algunos de estos países a largo plazo, con efectos significativos en las industrias electrónica y automotriz. No en vano, incluso con el impacto de las guerras comerciales y de la desaceleración de China, la producción estadounidense continúa creciendo (o, al menos, estancada, como se registró en el mes de junio).

En Brasil, aunque sea a pasos lentos, algunos beneficios relacionados con la automatización de procesos pueden percibirse de manera rápida y eficaz. En el sector de las autopartes, por ejemplo, perfeccionar los procesos humanos con colaboradores formados y herramientas capaces de integrar datos desde la planta de producción hasta la esfera corporativa trae como resultado la reducción de errores, el aumento de la transparencia, la calidad y la productividad.

Es evidente que hay divergencias fundamentales entre ambos países, en segmentos que van mucho más allá del industrial. No obstante, el horizonte de innovación puede mantenerse, dado el potencial que el mercado brasileño representa.

En lo que dependa de las perspectivas positivas de los ejecutivos, el camino está trazado. El mismo estudio realizado por la CNI muestra que las expectativas siguen siendo positivas en relación con el aumento de la producción en los próximos años, incluso en medio de un escenario general tan desafiante.

Transformar el pensamiento positivo en realidad demanda tiempo e inversiones. En relación con el primero, no hay mucho que se pueda hacer –la cronología sigue su flujo, día tras día–; sin embargo, el segundo factor demanda una mirada más atenta de los líderes. Más que sobrevivir, es necesario invertir para liderar y prepararse para el futuro que está justo delante.


Acerca de Mitsubishi Electric Corporation

Con casi 100 años de existencia, Mitsubishi Electric Corporation es reconocida como líder mundial en la fabricación, comercialización y ventas de equipos eléctricos y electrónicos utilizados en sistemas eléctricos y de energía, automatización industrial, sistemas de información y comunicación, dispositivos electrónicos, sistemas de transporte y aparatos domésticos. Con el principio corporativo de contribuir a la creación de una sociedad próspera, la compañía está presente en más de 40 países alrededor del mundo, sumando más de 140.000 colaboradores. La empresa registró unos ingresos de 4.519,9 mil millones de yenes (40,7 mil millones de US$*) en el año fiscal finalizado el 31 de marzo de 2019. Para obtener más información, visite: www.MitsubishiElectric.com
* Con un tipo de cambio de 111 yenes por dólar estadounidense, la tasa dada por el Mercado de Divisas de Tokio el 31 de marzo de 2019

Acerca de Mitsubishi Electric Brasil

Presente en el país desde 1975, Mitsubishi Electric Brasil refleja los valores globales de la compañía, operando en las áreas de: Automatización Industrial y CNC, Sistemas de Aire Acondicionado, Automatización de Procesos, Equipamiento de Automoción, Sistemas de Visualización y Sistemas de Transporte.