Pedro Okuhara, especialista de productos de Mitsubishi Electric

El crecimiento de la población y el ritmo acelerado al que el mundo viene aumentando el consumo de los recursos naturales podrían ser una catástrofe para las generaciones futuras. La preservación de la biodiversidad es un punto fundamental para que las empresas puedan evolucionar de forma sostenible, evitando posibles desequilibrios en el medio ambiente, que podrían propiciar la proliferación de plagas, virus y enfermedades.
Cada vez más, el crecimiento sostenible de una empresa no depende solo del pilar económico; sus acciones en el ámbito social y ambiental pueden repercutir en su resultado final si no existe equilibrio entre ellos. De este modo, la inversión en automatización industrial e Industria 4.0 puede ser una vía para equilibrar estos pilares, aplicando diversas tecnologías nuevas para facilitar el desarrollo sostenible del negocio, aportando beneficios como eficiencia energética, reducción del desperdicio de agua, reducción de emisiones contaminantes, entre otros.
Incluso antes de la pandemia del nuevo coronavirus, el mundo venía sufriendo un impacto muy grande por el crecimiento descontrolado del consumo de los recursos naturales; sin embargo, al inicio de la pandemia, más concretamente a finales de abril de 2020, según un artículo publicado en mayo de 2020 por Nature Climate Research, se produjo una reducción mundial del 17 % en las emisiones de carbono con respecto al año anterior. Ese mismo estudio muestra que en Brasil la reducción alcanzó el 25 %, fuertemente influida por los sectores del transporte y la industria, que atravesaron un periodo muy atípico y se vieron obligados a reducir el ritmo, mientras vivíamos entre las diversas incertidumbres en la lucha contra la COVID-19.
En paralelo, fue posible observar cómo la naturaleza se revitalizaba: el mayor agujero en la capa de ozono se cerró a principios de mayo; los dos países con mayor densidad de población del mundo redujeron sus niveles de contaminación y, en consecuencia, sus emisiones de CO2. En Venecia, las aguas de los canales quedaron claras y nítidas; animales silvestres en peligro de extinción volvieron a aparearse debido a la ausencia de personas en los zoológicos; entre otros muchos ejemplos de cómo el planeta volvió a “respirar” de nuevo.
La transformación digital abordada por la Industria 4.0 es muy enfática sobre cómo la automatización, la robótica y la inteligencia artificial aumentarán la escala de producción, fabricando productos complejos y personalizados de forma más rápida y perfecta. Sin embargo, a menudo deja de destacar toda la ganancia de eficiencia en el proceso que hace que la industria ahorre en materias primas, ya sea agua u otro insumo, desperdiciando menos recursos naturales y reduciendo el impacto en el medio ambiente. Además, los profesionales de planta tendrán vidas más saludables, dejando de trabajar durante varias horas diarias en procesos repetitivos y agotadores para desempeñar rutinas administrativas de control. La inteligencia artificial podrá realizar análisis en tiempo real, mostrando soluciones de proceso optimizadas o alternativas de materiales con menor impacto ambiental, logrando el mismo resultado en el producto final.
El consumo consciente es un tema nuevo, pero que ya nace con los jóvenes de la generación Millennial (nacidos después de los años 2000), que desde el inicio de su educación ya aprenden a preocuparse por los impactos que el consumo de un producto puede tener en el medio ambiente, así como por lo que hace la empresa que desarrolla y comercializa esa mercancía para minimizar los impactos generados, ya sea mediante la inversión en nuevos materiales biodegradables o reciclables, en acciones de reforestación, en el uso de energía y procesos limpios, o incluso en proyectos sociales para la comunidad.
Aunque las grandes compañías ya estén comprometidas cuando se trata de sostenibilidad, es posible observar un movimiento muy fuerte de pequeñas y medianas empresas para tomarse este asunto cada vez más en serio. El crecimiento de nichos de mercado, donde la preocupación por el medio ambiente es un punto crucial, también impulsa a las empresas a preocuparse por sus acciones, independientemente de su tamaño. La automatización y la Industria 4.0 desempeñarán papeles fundamentales en el avance de la manufactura de forma sostenible, y sus tecnologías harán que los impactos se reduzcan, contribuyendo al mantenimiento de todo el ecosistema. En Japón, la cultura de la sostenibilidad ya está presente tanto en las empresas como en la sociedad, y esperamos que Brasil pueda inspirarse en las acciones de diversos países que van por delante de nosotros, aplicando tecnologías que puedan ayudar a la eficiencia productiva y ambiental.
Acerca de Mitsubishi Electric Corporation
Con casi 100 años de existencia, Mitsubishi Electric Corporation está reconocida como líder mundial en la fabricación, comercialización y venta de equipos eléctricos y electrónicos utilizados en sistemas eléctricos y de energía, automatización industrial, sistemas de información y comunicación, dispositivos electrónicos, sistemas de transporte y aparatos domésticos. Con el principio corporativo de contribuir a la creación de una sociedad próspera, la compañía está presente en más de 40 países de todo el mundo, con un total de más de 140.000 empleados. La empresa registró unos ingresos de 4.519,9 miles de millones de yenes (40,7 mil millones de US$*) en el ejercicio fiscal finalizado el 31 de marzo de 2019. Para obtener más información, visite: www.MitsubishiElectric.com
* Con un tipo de cambio de 111 yenes por dólar estadounidense, el tipo facilitado por el Mercado de Divisas de Tokio el 31 de marzo de 2019
Acerca de Mitsubishi Electric Brasil
Presente en el país desde 1975, Mitsubishi Electric Brasil refleja los valores globales de la compañía, operando en las áreas de: Automatización Industrial y CNC, Sistemas de Aire Acondicionado, Automatización de Procesos, Equipamiento de Automoción, Sistemas de Visualización y Sistemas de Transporte.