Por: Bruno Sacute Iório, especialista de productos
Bruno Sacute Iório, especialista de productosBarueri (SP) – A nivel global, el sector de alimentos y bebidas es esencial para la vida de las personas, así como para la economía de los países. En Brasil, según datos de la Asociación Brasileña de la Industria de Alimentos (ABIA), el sector facturó casi 700.000 millones de R$ en 2019, equivalente al 9,7 % del PIB nacional, además de haber sido un 6,7 % superior a lo registrado en 2018. Todo ello, a través de más de 37.000 industrias que emplean directa y formalmente a más de un millón y medio de personas.
Estas cifras tan significativas se alcanzaron gracias a un fuerte proceso de industrialización ocurrido en las décadas de los 80 y 90, y que más recientemente viene experimentando una gran transformación mediante procesos de digitalización y automatización industrial que impactan directamente en la capacidad y la calidad de producción y distribución de los productos.
Esta transformación digital, conocida por muchos en Brasil como Industria 4.0, posibilita, por ejemplo, el mantenimiento remoto de una máquina o el seguimiento de las etapas de producción, desde el origen de la materia prima hasta el envío del producto al comercio minorista, identificando y mejorando cada una de ellas. Todo ello ayuda a aumentar la capacidad de producción, garantizar la calidad del producto y reducir los costes energéticos; esto permite ampliar los horizontes comerciales, además de disminuir los impactos ambientales.
La Industria 4.0 se produce por la combinación de Inteligencia Artificial (IA) e Internet de las Cosas (IoT), tecnologías que permiten el seguimiento y la evaluación en tiempo real de los innumerables escenarios que se producen durante la fabricación. Mediante algoritmos de inteligencia artificial, es posible tomar decisiones sobre la liberación o el rechazo de lotes completos de un producto, por ejemplo. Una decisión tan sensible para la industria y para el consumidor se toma con base en bases de datos que contienen diversa información relativa al estándar de calidad esperado. Es decir, las máquinas y, en consecuencia, las fábricas son cada vez más inteligentes y eficientes a medida que acceden a más datos.
Cualquier producción industrial tiene en cuenta la demanda del mercado; por lo tanto, es necesario analizar varios factores externos para determinar con precisión la cantidad que se debe producir. Variables como el clima, las preferencias regionales, la estacionalidad, la composición del producto, entre muchas otras, se analizan para planificar desde la compra de materia prima hasta la distribución de la producción. La inteligencia artificial ha llegado para ayudar a resolver estos problemas: considera los datos de consumo y realiza la planificación de la producción, los pedidos de compra de materia prima, el almacenamiento, la logística, todo en función de la demanda, aumentando la precisión y reduciendo el desperdicio.
Además, estas nuevas tecnologías contribuyen de forma decisiva al cumplimiento de las normas sanitarias. La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (ANVISA), así como otras agencias y organismos reguladores de todo el mundo, exigen la trazabilidad de los datos del proceso productivo, de manera que exista un seguimiento completo y en tiempo real del flujo de la cadena productiva, desde el proveedor de materia prima hasta la estantería de los establecimientos comerciales. Esto permite identificar desviaciones a lo largo de la producción, como impurezas o errores en los envases, posibilitando, en casos extremos, la realización de una retirada de productos (recall).
Actualmente, la industria de alimentos y bebidas en Brasil se encuentra, en cierto modo, dividida. Por un lado, tenemos grandes industrias, muchas de ellas multinacionales, con una producción prácticamente autónoma y con una intervención humana casi nula, donde el proceso se analiza y la producción se monitoriza de forma remota, y todos los datos se almacenan en la nube. Por otro lado, todavía hay muchas fábricas pequeñas con dificultades de infraestructura y escasez de mano de obra especializada, basadas básicamente en procesos manuales; algunas con potencial de digitalización y otras en las que el proceso seguirá siendo manual durante mucho tiempo.
Brasil es una potencia en alimentos y bebidas, siendo uno de los mayores productores del mundo. Según la ABIA, sus exportaciones llegan a más de 180 países, siendo el segundo mayor exportador mundial de alimentos industrializados. Esto no sería posible sin la automatización que hoy se emplea en gran parte de la producción de alimentos.
Pero aún queda mucho por evolucionar, principalmente en la modernización de los procesos industriales. Para ello, existe una inmensa oferta de soluciones, tecnologías, máquinas y software de los más variados fabricantes, así como una mano de obra que se viene capacitando cada vez más y mejor en diferentes regiones del país. Lo que a menudo falta es capacidad de inversión, ya sea por dificultades de acceso al crédito o incluso por la falta de un escenario económico favorable, pero eso ya sería tema para otro artículo.
Acerca de Mitsubishi Electric Corporation
Con casi 100 años de existencia, Mitsubishi Electric Corporation está reconocida como líder mundial en la fabricación, comercialización y venta de equipos eléctricos y electrónicos utilizados en sistemas eléctricos y de energía, automatización industrial, sistemas de información y comunicación, dispositivos electrónicos, sistemas de transporte y aparatos domésticos. Con el principio corporativo de contribuir a la creación de una sociedad próspera, la compañía está presente en más de 40 países de todo el mundo, con un total de más de 140.000 empleados. La empresa registró unos ingresos de 4.519,9 miles de millones de yenes (40,7 mil millones de US$*) en el ejercicio fiscal finalizado el 31 de marzo de 2019. Para obtener más información, visite: www.MitsubishiElectric.com
* Con un tipo de cambio de 111 yenes por dólar estadounidense, el tipo indicado por el Mercado de Divisas de Tokio el 31 de marzo de 2019
Acerca de Mitsubishi Electric Brasil
Presente en el país desde 1975, Mitsubishi Electric Brasil refleja los valores globales de la compañía, operando en las áreas de: Automatización Industrial y CNC, Sistemas de Aire Acondicionado, Automatización de Procesos, Equipamiento de Automoción, Sistemas de Visualización y Sistemas de Transporte.